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Introducción a las Relaciones Internacionales

 

A lo largo de todo este capítulo nos adentraremos en la problemática de las relaciones internacionales. Antes de definirla, enunciar y explicar sus elementos y mecanismos, presentaremos algunas cuestiones que deben tenerse en cuenta antes de abordar el tema.

En primer lugar, es importante notar que esta es una breve síntesis de la teoría internacional, por lo tanto no debe considerarse como completa y acabada sino que debe tomarse como un incentivo para seguir investigando, para bucear dentro de cada uno de los temas, buscando ejemplos, relacionando hechos, poniendo en duda cada supuesto, cuestionando cada definición hasta llegar a conectar la teoría con la práctica internacional. Es por eso, que al final de cada sección se enumera la bibliografía utilizada, para que, a través de acceder a ella u a otra, puedan profundizar cada punto y estudiarlo con más detalle.

En segundo lugar, los conceptos y categorías definidas no deben ser asumidos como compartimentos estancos. La realidad internacional es dinámica y se encuentra en permanente cambio, esto implica que la teoría de las relaciones internacionales debe adaptarse constantemente, debe ser flexible y permitir la introducción de nuevos elementos, el replanteo de conceptos, la redefinición de puntos de referencia. Es por eso, que en este capítulo se da una y solo una respuesta a cada tema, teniendo en cuenta que siempre cabe la posibilidad de que esta sea modificada por nuevos descubrimientos en el campo internacional.

Por último, cabe destacar que en las relaciones internacionales, como en cualquier disciplina científica, existen muchas escuelas y tendencias que estudian la realidad internacional desde diversos enfoques y puntos de vista. Es así, que en cada sección se aclaran las diferentes visiones que existen sobre el mismo tema, tomando como base las escuelas más destacadas de las relaciones internacionales. El objetivo es que, luego de una lectura profunda, cada uno reflexione acerca de estos enfoques y logre descubrir las ventajas y desventajas de los mismos intentando elaborar una conclusión propia.

Finalmente, sugerimos que este capítulo sea leído y meditado con detenimiento y atención ya que no sólo versa sobre cuestiones teóricas (que siempre son la base de toda acción lógica y coherente y nos brindan el marco necesario para entender y explicar los fenómenos), sino también sobre temas prácticos (como la diplomacia y la negociación), que los van a ayudar a desempeñar un papel mucho más profesional en su rol como diplomáticos y delegados del Modelo.

 

Las Relaciones Internacionales

Introducción

 

Definir las relaciones internacionales ha sido una ardua tarea y objeto de debate de pensadores, filósofos e intelectuales que, lejos de ponerse de acuerdo, han arribado a distintas soluciones a la hora de responder de qué se ocupa dicha disciplina.

Con el objeto de echar luz sobre esta cuestión intentaremos definir su objeto y su alcance y luego haremos una breve reseña acerca del surgimiento y evolución del estudio de las relaciones internacionales.

 

LAS RELACIONES INTERNACIONALES: UNA DEFINICIÓN

 

Sobre este tema existe mucha bibliografía y variados enfoques. Una presentación indiscriminada de autores y definiciones podría provocar equívocos y no arribar a una clara concepción de lo que en realidad implican las relaciones internacionales. Para evitar este riesgo tomaremos el trabajo de Marcel Merle y a partir de allí daremos una (sólo una) respuesta al debate.

Las relaciones internacionales son definidas como el conjunto de transacciones o flujo de transacciones que atraviesan las fronteras o que incluso tienden a atravesarla.

Esta definición permite incluir manifestaciones de carácter diverso tanto por su origen (público o privado) como por su contenido (económico, social, cultural, etc.) y por otra parte incluye el fenómeno de la división en Estados al tener en cuenta las fronteras y le da a las relaciones el carácter de internacional.

Para arribar a este concepto, Merle debió analizar previamente los criterios que tradicionalmente son utilizados para definir las relaciones internacionales. Dichos criterios son dos: el que tiene que ver con la naturaleza específica de las relaciones internacionales y el que tiene que ver con la cualidad de los protagonistas de las mismas.

El primer criterio tiene relación con la teoría del "estado de naturaleza". Esta teoría presenta una diferencia radical entre el orden de las sociedades estatales y el desorden de las relaciones internacionales. Considerando que esta diferencia es de grado y no de naturaleza, concluye que no puede ser tomada como criterio distintivo para definir las relaciones internacionales.

El segundo criterio implica definir las relaciones internacionales según la cualidad de los actores y, aunque tradicionalmente se las considere como relaciones entre Estados, este criterio es restrictivo ya que el contacto diplomático e interestatal a través de organizaciones describen sólo un aspecto de la realidad internacional. Se deben tener en cuenta las iniciativas privadas que superan las fronteras de los Estados: grupos de interés como grandes empresas, intereses profesionales o corporativos, partidos políticos, las iglesias, fuerzas espontáneas como las corrientes de opinión, etc.

Debido a la estrechez que encuentra en los criterios tradicionales, el autor elabora un nuevo criterio considerando que es la "localización" de los intercambios con respecto a la frontera lo que determina el carácter de internacional o no de un fenómeno, arribando a la definición ya expuesta.

 

LAS RELACIONES INTERNACIONALES: ANTECEDENTES

 

Dedicado a aquellos que quieren profundizar más sobre el tema de las relaciones internacionales, presentamos una muy pequeña síntesis sobre sus antecedentes históricos que brindará un panorama general acerca de su surgimiento y evolución.

Dougherty y Pfaltzgraff dedican parte de su libro a describir los orígenes y posterior desarrollo de los esfuerzos dedicados a teorizar acerca de la naturaleza de las relaciones internacionales. Aquí resumiremos los períodos más significativos:

 

De la Antigüedad a la Primera Guerra Mundial

El estudio de las relaciones internacionales se remonta a la antigua China, India y Grecia siendo las reflexiones de Platón, Aristóteles y, sobretodo, de Tucídides (el historiador de la Antigua Grecia que escribió un tratado clásico llamado "Historia de la Guerra del Peloponeso"), algunas de las más destacadas.

Bastantes años más tarde, hacia el siglo XV y XVI, aparecen "El príncipe" de Maquiavelo, precursor del análisis moderno del poder y del sistema de estados, y "De Monarchia" de Dante, que se convirtió en uno de los más poderosos llamados a una organización internacional capaz de hacer cumplir con la paz que, junto con otros defensores de una confederación o liga de estados-naciones, fueron los primeros escritos dedicados al tema.

Pero a pesar de esta literatura clásica no se produjo ningún desarrollo sistemático de la teoría internacional hasta antes de la Primera Guerra Mundial. Martin Wight aventura una explicación para esta ausencia argumentando que desde Grotius (1583-1645), el jurista y estadista holandés, y Pufendorf (1632-1694), el jurista e historiador alemán, todos los estudios acerca de la comunidad internacional cayeron bajo el derecho internacional, siendo la única teoría que inspiraba el pensamiento de la época la del equilibrio de poder.

El período comprendido entre 1648 y 1914 en Europa se define como la edad de oro de la diplomacia, el equilibrio de poder, la política de alianzas y el derecho internacional. El pensamiento político se centraba en el estado-nación soberano y el orden económico se entendía como algo separado de la política. De esta manera el estudio de las relaciones internacionales consistía en la historia diplomática y el derecho internacional más que en el análisis de los procesos del sistema internacional.

 

Los enfoques modernos

Cuando los Estados Unidos surgieron como potencia mundial, el estudio de las relaciones internacionales cobró cierto impulso y los temas de política internacional pasaron a ser objeto de estudio en el ámbito académico de la época. A partir de allí se perfilaron las dos escuelas clásicas de las relaciones internacionales que marcaron dos tendencias y visiones diferentes acerca de la realidad internacional y que se enfrentan en un debate que continúa hasta nuestros días: el utopismo o idealismo y el realismo.

Para los años 30 la brecha entre "utopistas" y "realistas" era más notoria en el ámbito de las relaciones internacionales. Fue Edward Hallet Carr quien, en 1939, publicó un trabajo que describía las diferencias entre ambas escuelas.

 

A. El Utopismo

Carr identifica el origen del utopismo en el optimismo iluminista del siglo XVIII, el liberalismo del siglo XIX y el idealismo wilsoniano del XX y anota como características principales de esta corriente las siguientes:

. Subraya como debería ser el comportamiento internacional y no cómo es de hecho.

. Desdeña la política de equilibrio de poder, los armamentos, el uso de la fuerza y los tratados secretos de alianza.

. Considera de importancia los derechos y obligaciones legales internacionales y la armonía natural del interés nacional como reguladora de la paz internacional.

. Sostiene que la humanidad es perfectible, capaz de mejorar, es decir, que el entorno político puede transformarse a través de instituciones y de normas de comportamiento político.

. Supone que un sistema internacional basado en gobiernos representativos producidos por la autodeterminación nacional es más pacífico, es decir, que las democracias serían menos belicosas que las dictaduras.

Según Carr, el utopismo surge luego de la Primera Guerra Mundial y responde a la necesidad de eliminar las razones que puedan conducir a una nueva guerra. Algunos de los fundadores de esta escuela, entre otros, son: Dickinson, Murray Butler, James Shotwell, Alfred Zimmern, Norman Angell y Gilbert Murray.

 

B. El Realismo

Al acercarce la Segunda Guerra Mundial, la brecha entre el utopismo y los acontecimientos internacionales se ensanchaba y los presupuestos de esta corriente iban cayendo uno a uno: el fracaso de la Liga de Naciones puso en duda el supuesto de armonía de intereses, la autodeterminación nacional no siempre produjo gobiernos representativos (Alemania nazi, Unión Soviética), los Estados que más fuerte habían abrazado el utopismo fueron los que más defraudaron sus preceptos (los Estados Unidos no participan de la Liga de Naciones y Gran Bretaña no utiliza la fuerza necesaria para evitar el avance de Estados expansionistas). Estos acontecimientos marcaron la declinación de la fase utópica dando lugar a una nueva etapa caracterizada por la teoría realista de las relaciones internacionales de la cual se pueden destacar las siguientes características:

. Subraya el poder y el interés como factores centrales de la política internacional y define a ésta como una lucha por el poder en un entorno anárquico.

. Es conservadora, prudente, empírica. Sospecha de preceptos idealistas y respeta las lecciones de historia.

. Sostiene un enfoque pesimista de la política internacional.

. Subraya a la seguridad nacional y la necesidad de fuerza militar para apoyar la diplomacia.

. Considera a las naciones-estado como los agentes clave del sistema internacional.

El período posterior a la Segunda Guerra Mundial caracterizado por la Guerra Fría y el surgimiento de Estados Unidos como potencia con intereses y compromisos globales, generó dentro de las universidades norteamericanas un notorio interés por el estudio de las relaciones internacionales. Algunos de los análisis más destacados fueron el de Martín Wight, Georg Schwarzenberger y Hans Morgenthau, todos basados en el concepto de poder y fuertemente relacionados con la teoría realista que verificaba sus supuestos en el actual escenario mundial.

 

La teoría de las relaciones internacionales

Los libros de texto que habían aparecido hasta el momento no presentaban una teoría abarcadora y sistemática de las relaciones internacionales siendo, la mayoría, referidas a tópicos específicos o muy parciales. Hasta fines de los años 40 el desarrollo había sido muy lento y el esfuerzo por alcanzar una teoría generalizada llega recién con el "Gran Debate" entre realistas e idealistas.

Durante los años 60 se produjo una notable expansión del interés en el análisis teórico y se tomaron reflexiones de otras ciencias en la tarea de explicar los fenómenos internacionales. Se puso énfasis en la construcción de modelos abstractos y surgieron una variedad de nuevos enfoques que abordaban cuestiones como el medio ambiente, la integración regional, la carrera armamentista y el control de armamentos, la toma de decisiones, la teoría de los juegos y otros temas vinculados a la política exterior y relaciones internacionales.

 

Bibliografía

 

ALIGHIERI, Dante, On World Government, trad. : Herbert W. Schneider, 2º edición, Liberal Arts Press, Nueva York, 1957.

CARR, E.H., The Twenty-Years Crisis, 1919-1939: An introduction to the Study of International Relations, Macmillan, Londres, 1939.

DOUGHERTY, James y PFALTZGRAFF, Robert, Teorías en pugna de las relaciones internacionales, Grupo Editor Latinoamericano, Buenos Aires, 1993.

MAQUIAVELO, Nicolás B., El príncipe, Colección Literaria Sopena, 5º edición, Buenos Aires, 1960.

MERLE, Marcel, Sociología de las relaciones internacionales, Alianza Universidad, 2º edición rev., Madrid, 1991.

TUCÍDIDES, Historia de la Guerra del Peloponeso, trad: Rex Warner, Penguin Books, Hamondsworth, 1954.

 

El Sistema Internacional

Introducción

 

En este caso intentaremos introducirnos en la problemática del sistema internacional. Para ello debemos aclarar previamente algunos conceptos, determinar cómo esta compuesto y qué mecanismos actúan.

Luego describiremos las diferentes configuraciones o formas que puede adoptar el sistema internacional. Los teóricos de las relaciones internacionales han desarrollado distintas tipologías con respecto a este tema pero, para no correr el riesgo de generar confusiones, tomaremos como base los trabajos de destacados autores realistas, como H. Morgenthau, H. Kissinger y R. Aron.

Por último agregaremos los enfoques de otras escuelas que se han dedicado a teorizar acerca del sistema internacional, para ampliar el espectro y ofrecer alternativas a la teoría clásica del realismo.

 

EL SISTEMA INTERNACIONAL: DEFINICIÓN

 

ORDEN INTERNACIONAL

SISTEMA  INTERNACIONAL ESTRUCTURA

UNIDADES INTERACTUANTES

Para definir al sistema internacional primero debemos detenernos en un concepto que es más abarcativo: el de "orden internacional". Dallanegra Pedraza lo describe como un conjunto de reglas de juego que regulan las relaciones entre los actores y que se da dentro de un sistema internacional.

El sistema internacional es definido, por el mismo autor, como el conjunto de patrones de interacción entre los actores, quienes establecen relaciones de poder conflictivas o no, según la compatibilidad de intereses para alcanzar sus objetivos. Para comprender mejor el concepto describiremos sus características:

. No se encuentra jurídicamente organizado

. Es descentralizado, es decir, que carece de gobernante o autoridades. De esta forma el orden estará dado por los actores que dispongan de mayor poder y puede adquirir distintas formas a través del tiempo.

. Las relaciones que se establecen son de poder en un marco donde las normas surgen de la coordinación de los distintos gobernantes, por lo tanto los Estados cumplen con la doble función de legisladores y jueces

. No existe un poder de policía que pueda exigir el cumplimiento de la norma o sancionar por su incumplimiento.

. Es dinámico y esta en constante movimiento de reacomodación de sus actores.

Para poder analizar al sistema internacional hay que estudiar a las partes que lo componen:

* La estructura

* Las unidades interactuantes o actores internacionales

De los actores nos ocuparemos en la próxima sección, ahora centraremos la atención en el estructura.

 

La estructura de los sistemas internacionales

 

La estructura internacional es la forma que adopta el sistema según las polarizaciones que se dan en las interacciones según las capacidades de los actores. Esto implica que un cambio en la disposición de las unidades provocaría un cambio en la estructura del sistema internacional.

A lo largo de la historia se fueron sucediendo diversos tipos de configuraciones (o estructuras) en el sistema internacional y cada una de ellas dependía de la forma en que se planteaban las relaciones entre los actores. Raymond Aron, en su trabajo "Paz y guerra entre las naciones" clasifica a los sistemas internacionales utilizando dos criterios: la ideología, que estará manifestada en los regímenes políticos, y la relación de fuerzas o configuración de poder.

Un sistema internacional marcado por una coyuntura ideológica puede adoptar dos formas:

. Sistema homogéneo: Aron los define como aquellos en los cuales los Estados pertenecen al mismo concepto de la política. Estos sistemas presentan la ventaja de ser más estables y moderados, favorecer la imposición de límites a la violencia, ser previsibles (ya que los regímenes políticos son análogos y obedecen a reglas o hábitos esperables), compartir valores y principios y la intención de resolver problemas comunes. Un ejemplo es el escenario internacional que encontramos en el siglo XIX luego del Congreso de Viena (1815).

. Sistema heterogéneo: es definido como aquellos sistemas en los que los Estados están organizados de acuerdo a otros principios y proclaman valores contradictorios. Las características de este tipo de sistema son radicalmente opuestas a las que presenta el sistema homogéneo: los regímenes políticos se basan en ideologías contrarias eliminando la posibilidad de previsibilidad, los actores principales se presentan como "enemigos" y el objetivo supremo es la propia seguridad y la eliminación del rival. El ejemplo clásico es el período de la Guerra Fría donde los Estados Unidos y la Unión Soviética adscribían a dos conceptos ideológicos y políticos diametralmente opuestos: capitalismo-comunismo.

Por otro lado, Aron describe los modelos de sistema según la configuración de la relación de fuerzas. En este caso encontramos las siguientes categorías:

. Sistema pluripolar o multipolar: la característica de estos sistemas es que los actores principales, cuyas fuerzas no son demasiado desiguales, son relativamente numerosos. En este modelo aumenta la previsibilidad y disminuye la posibilidad de conflicto y la negociación debe anteponerse al combate para poder mantener el equilibrio. Un ejemplo es el escenario internacional que encontramos en la actualidad donde los polos de poder, a nivel económico, los podríamos ubicar en Estados Unidos, la Comunidad Económica Europea y Japón.

. Sistema bipolar: en este modelo dos actores dominan a sus rivales hasta el punto que se convierten, cada uno de ellos, en el centro de una coalición, viéndose obligados los actores secundarios a situarse en relación a los bloques, uniéndose a uno u otro, a no ser que tengan la suerte de poder abstenerse. El objetivo de los actores principales es el de no encontrarse a merced de su rival e impedirle la adquisición de medios superiores a los suyos. Las alianzas son permanentes y existe un sistema de premios y castigos dentro de cada bloque. En este caso, el ejemplo vuelve a ser el período de Guerra Fría desde el final de la segunda Guerra Mundial hasta 1989.

. Sistema unipolar: Aron no lo ubica dentro de su clasificación pero sí es tomado en cuenta por otros autores. La característica distintiva de este sistema es que un actor absorbe a los demás eliminándolos como agentes internacionales. El ejemplo clásico es el Imperio Romano donde las unidades políticas eran conquistadas y pasaban a formar parte del sistema imperial, con mayor o menor grado de dependencia, pero todas ellas respondían al mismo centro hegemónico.

 

El equilibrio de poder

La teoría tradicional y, a la vez, más antigua, persistente y polémica de las relaciones internacionales es la del equilibrio de poder. Esta fue reconocida, al menos tácitamente, en la antigua India y antigua Grecia y David Hume señaló que si bien el término equilibrio de poder puede ser moderno la máxima de preservar el equilibrio de poder esta fundada a tal punto en el sentido común y en el razonamiento obvio que es imposible que se le pudiera escapar totalmente a la antigüedad, llegando a la conclusión que se lo había practicado desde los tiempos antiguos hasta el siglo XVIII.

Muchas ciencias utilizan el concepto de "equilibrio" pero en el caso de las relaciones internacionales se lo emplea como un concepto organizador central para las relaciones entre los estado-nación ya que estas naturalmente buscan su seguridad a través del equilibrio.

Definición

Este término ha dado lugar a diversas interpretaciones. Ernest B. Haas descubrió hasta ocho significados del mismo y H. Morgenthau en su trabajo "Política entre las naciones" lo utiliza en cuatro sentidos distintos. Para Dogherty y Pfatzgraff es posible concebir al equilibrio de poder tanto como una situación o condición, como una tendencia universal o ley del comportamiento del Estado, como una guía para el arte de gobernar, y como una forma de mantenimiento del sistema característica de ciertos tipos de sistemas internacionales.

Como una situación o condición implicaría una acuerdo objetivo donde existe una satisfacción general con la distribución de poder. Como tendencia universal o ley indica que en una sistema amenazado por el surgimiento de algún "perturbador del equilibrio" o, como lo llama Kissinger, "potencia revolucionaria", se formará una coalición que la contrarreste. Como guía política prescribe a los estadistas a estar preparados para formar dicha coalición. Por último, el equilibrio de poder como sistema se refiere a una sociedad multinacional donde cada parte conserva su identidad, integridad e independencia a través del proceso de equilibramiento.

Fines y funciones

Diversos fines y funciones se le han atribuido al equilibrio de poder desde la teoría clásica expuesta por Bolinbroke, Gentz, Metternich y Castlereagh. Se suponía que:

* Impedía el establecimiento de una hegemonía universal.

* Preservaba los elementos constitutivos del sistema y el sistema mismo.

* Aseguraba la estabilidad y seguridad mutua en el sistema internacional, y

* Reforzaba y prolongaba la paz al disuadir de la guerra, es decir, al existir la amenaza de una coalición en contra del agresor.

Las políticas y métodos tradicionales eran:

* Dividir para reinar

* Compensaciones después de una guerra

* La creación de Estados valla o tapón

* La formación de alianzas

* Esferas de influencia

* Intervención

* Negociación diplomática

* Arreglo pacífico y legal de disputas

* Reducción o carrera de armamentos

* La guerra

Una revisión a la lista presentada muestra las incoherencias entre la teoría y la práctica, ya que si el equilibrio ayudaba a preservar la paz y la identidad de sus miembros ¿cómo en muchos casos llevó a la guerra y la separación en agentes "menos esenciales"? (Polonia en la década de 1790).

 

Otros enfoques

 

Muchas son las escuelas teóricas que han encarado el problema del sistema internacional y su estructura. Luciano Tomassini las describe exhaustivamente pero aquí tomaremos las principales y plantearemos los puntos clave de cada una con respecto a este tema:

. El idealismo concibe un sistema internacional garantizado por organismos multilaterales donde el balance de poder se establece sobre la base de la seguridad colectiva. Esta implica una reducción de la capacidad militar individual para acrecentar la formación militar internacional con el objeto de ser usada en caso de que cualquier miembro plantee una amenaza a la paz. Considera que existen áreas de gobierno a nivel internacional representadas por los organismos políticos mundiales que incluyen a todas las naciones (Liga de Naciones, Naciones Unidas).

. El realismo, teoría sobre la que nos basamos para redactar los puntos anteriores, considera que el principio que rige el sistema internacional es la anarquía, que no existe una regulación clara a nivel internacional ni un poder que pueda hacerla cumplir y que las partes buscan alcanzar el equilibrio de poder para asegurar la paz y la estabilidad. El sistema se encuentra jerarquizado según los atributos de poder de cada Estado (que consideran como actor principal) y la agenda internacional se encuentra dividida en temas de Alta política (militares, políticos y de seguridad) y Baja política (económicos, comerciales, ambientales, etc.).

. El funcionalismo o teoría de la interdependencia concibe al sistema como la integración de distintos segmentos de los Estados nacionales con intereses específicos. Hablan de un mundo transnacionalizado y de la interdependencia que se establece entre las partes. El centro de poder es multipolar y la agenda internacional es más compleja, amplia y desjerarquizada. Existen nuevos y múltiples agentes y la relación que se establece entre ellos es de fluida cooperación.

. El estructuralismo, de tendencia marxista (aunque no todo el estructuralismo es marxista) y dentro del cual se encuentran la teoría de la dependencia y el imperialismo, describe al sistema internacional como una estructura rígida y jerarquizada. Los Estados pueden pertenecer a dos grupos: dominantes o imperialistas y dependientes o colonizados. El orden obedece a las reglas impuestas por el primer tipo de países y es el factor económico el que establece dicha estructura jerárquica e irreversible. Los segmentos dominantes de los países, tanto centrales como periféricos, se integran para dominar la mayoría explotada de estos últimos. De esta manera, destacan la importancia de factores internos y niegan que existan fronteras entre factores domésticos e internacionales.

 

Bibliografía

 

ARON, Raymond, Paz y guerra entre las naciones, I Teoría y sociología, Alianza Universidad, Madrid, 1985.

DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, La problemática del orden.

DOUGHERTY, James y PFALTZGRAFF, Robert, Teorías en pugna en las relaciones internacionales, Grupo Editor Latinoamericano, Buenos Aires, 1993.

HAAS, Ernest B., "The Balance of Power: Prescription, Concept or Propaganda?", en World Politics, Nº 5, pag. 442-477, julio 1953

LIJPHART, Arend, en World Politics, Allin & Bacon, p 228-234, Boston, 1966.

MORGENTHAU, Hans, Política entre las naciones, Grupo Editor Latinoamericano, Buenos Aires, 1986.

TOMASSINI, Luciano, Teoría y práctica de la política internacional.

Material de la Organización de Jóvenes para Naciones Unidas –OAJNU-